Este libro es el primer estudio que se escribió sobre los pigmeos Mbuti, los habitantes de la selva de Ituri, en Congo. Si se convirtió en un inmediato bestseller no fue porque a todo el mundo se le hubiera levantado una pasión repentina por la antropología, sino porque este relato de la vida en la selva presenta a un pueblo formado por hombres y mujeres, cada uno con su carácter particular, y no una cultura abstracta integrada por individuos difusos. Todos los detalles que interesan al antropólogo están presentes, pero la humanidad y compasión con que se presentan convierten El pueblo de la selva en una narración conmovedora.