Un año más en la feria española del libro, esta vez en Madrid. Liber 2011 incluía por primera vez una sección llamada «Liber digital».
De una manera o de otra, siempre hemos estado presentes en LIBER, desde que hace casi cuatro años empezáramos a intentar hacernos un hueco en el complejo mercado editorial. Nuestra corta vida nos permite, sin embargo, disponer de perspectiva suficiente para dar fe de que lo digital avanza, quizás no tanto como algunos quisieran, pero inexorablemente: a nadie se le escapa que lo analógico se encoge en favor de los nuevos formatos y que nos encontramos inmersos en plena transición. Pasados ya unos días de la clausura, hemos podido comprobar que son muchas las voces que coinciden en la afirmación de que la nueva sección de LIBER —LIBER digital— ha sido todo un éxito en lo que a la participación se refiere. Nosotros lo interpretamos como un punto de inflexión: la coexistencia de lo electrónico con el papel ya no tiene marcha atrás.
A la recientemente clausurada
29ª edición de la Feria Internacional del Libro LIBER hemos acudido compartiendo stand con otras ocho editoriales cántabras (varias más optaron por quedarse en casa). En la que está considerada como el referente de feria para profesionales del libro y la edición en español, todas hemos querido presentar parte de nuestros fondos, especialmente las novedades. De estas, en nuestro caso acudimos con dos:
La gente de la selva y
Un poco perdido. Bajo la etiqueta de «clásico de la Antropología»,
La gente de la selva esconde una narración conmovedora, que puede leerse como una novela, sobre los pigmeos bambuti, de la selva del Congo.

Con la historia de un pequeño búho, que ya ha sido traducida a más de seis idiomas y que ha recibido siete galardones internacionales, hemos inaugurado una colección dirigida al público más joven. Colección que debe a Pepa Montano, editora y librera especialista en LIJ, la dirección artística y literaria. Un poco perdido es el primer libro de un diseñador experto: no por casualidad atrajo las miradas de todo aquel que acudió o pasó cerca de nuestro stand. Aunque fuera por momentos, nuestro pequeño búho se encontró un poco menos perdido, al igual que nosotros desde la consideración de que por muchos peros que se le puedan poner, eventos como la nueva sección de LIBER al menos arrojan algo de luz sobre el túnel que parece representar, a priori, la emergencia de lo digital para pequeños editores, como nosotros, que nacimos creyendo vivir exclusivamente del papel durante mucho tiempo.